jueves, 26 de mayo de 2011

Priscilla///Capitulo 7

VII

El carruaje llegó exactamente a las 4:30pm, las damas muy puntuales bajaron las escaleras al recibir la notificación de la llegada del caballero, Elroy feliz de salir para visitar una vez más la ciudad tan alegre y movida, apuraba a Priscilla en todo que la niña estaba tan distraída que costo bastante en enfocarla en el presente, William fuera del carruaje se arreglaba los guantes, su cabello y su sombrero, mando a subir su maletas hace poco dejo el hotel donde se hospedo en la noche y fue allí donde aprovecho en acicalarse y cambiarse de ropa para venir bien galante para su chiquilla, cuando las damas salen emocionadas, las saluda con una amplia sonrisa quitándose el sombrero, las elogio por los bonitas que se veían esa tarde, les abrió la puerta y dio su mano para subirlas al carruaje. Elroy estaba vestida de verde y blanco, colores que realzaba el color de piel, con una gargantilla del mismo color y decorados de piedras preciosas hacían juego con sus ojos que brillaban, Elroy no sabia el porque esa tarde se sentía tan feliz es como si algo especial ocurriría. Priscilla vestía de nuevo de color azul con estampados, era un traje recatado que ocultaba sus encantos femeninos, manga larga, cuello alto, sin embargo, marcaba bien su definida silueta, se sentó frente a William, le saludo, le sonrió y se mantuvo callada en gran parte del viaje como si no quisiese decir o hacer algo imprudente, fue Elroy la que converso sin parar con su hermano sugeriendole que sitios visitar y Priscilla solo asentaba. Hicieron varias paradas, tiendas,plazas, perfumerías, joyerías entre otros lugares comerciales, en el camino se encontraron con un trío de amigas que se les unieron al paseo que supuestamente era para William conociera una parte de Nueva York y termino siendo acompañante de comprar de Elroy y las amigas de Priscilla.

La niña seguía callada y meditabunda, observaba constantemente cada movimiento de William, insegura por no cumplir ciertas expectativas que se metió en la cabeza con su análisis de lo que entendió del mensaje, William intrigado por el comportamiento apagado de Priscilla intentaba acercarsele pero su hermana y demás señoritas irrumpían cada intento, siempre aparentaba amabilidad en su rostro por cada interrupción y por dentro quería estrangular a cada una sobre todo a Elroy que por lo visto decidió estropearle el paseo por no dejarla salirse con la suya en la breve discusión en horas pasadas, tuvo suerte cuando entraron a una tienda de accesorios de vestir, una tienda especial para comprar abanicos, sombreros, sombrillas, paraguas, bastones, ella miraba la galería de abanicos en diversos colores y diseños, se le agrandaban los ojos cada vez que le gustaba uno, lo tomaba, y posaba en el espejo muy coqueta, luego los devolvía a su lugar para repetir lo mismo cuando encontraba otro que le gustase

-Ese le hace juego con sus cabellos...-le dice William mientras se acerca despacio
-¡Oh! ¿usted cree?-responde dulzona mientras toca el borde dorado del abanico de estampado de rosas, un gesto que William tomo como invitación para conversar- no tengo un vestido que conjugue con este hermoso abanico
-Entonces compre un exquisito vestido porque ese color le asienta estupendamente -Ella sonríe y se vuelve a mirar en el espejo esta vez sus mejillas tienen un color carmesí-
-¡Es hermoso! Pero no estoy segura si deba comprarlo hace días que compre tantas cosas que mi madre me riño toda la tarde,
-¿Te gusta mucho?
-Si...
-¿Hay otro que te guste?
-¡Muchos! Por ejemplo este color perla y este color verde
-Escoge todo los que quieras y si te gusta otras cosas tomalo, lo pagare con mucho gusto
-¡Sr. William! No puedo aceptarlo, es muy amable de su parte pero...
-Es para dártelo como obsequios por acompañarme esta tarde, por favor insisto
-Solo por compañía...
-También es porque la quiero ver feliz, ha estado muy callada y absorta en sus pensamientos cuando me agrada mucho ver su entusiasmo que da vida todo lo que toca...la verdad lo hago para complacerla así de sencillo- Priscilla siente ganas de volar de felicidad, su adorado quería obsequiarle lo que quisiese de la tienda, en su idioma de caballero era una forma de darle entender su deseo de cortejarla, en días anteriores recibió dos enorme ramos de flores, su galantería de ofrecer su mano en la ocasiones requeridas y ahora eso, había creído después de la conversación temprana que solo sentía agrado nada más porque era muy niña para su gusto, <<No puedo estar equivocada ¡Le gusto! ¡oh si Dios mio, le gusto! >> pensó y un deslumbrante brillo afloro en sus ojos, sin dudar acepto su propuesta- Gracias , no sabe cuanto me complace su aceptación

¡Cuanto emoción yacía dentro del pecho de ambos! William era dichoso con verla feliz, saltando de un lugar a otro escogiendo los adornos que quería tener, aun no entendía porque le provoca felicidad aquel suceso quizás por el hecho de estar cerca observándola, Elroy incrédula ante la actitud de su hermano ¿cuanto le costaba convencer a William para que le comprara un obsequios? ¿Cuantas indirectas le lanzo esa tarde en casi todas las tiendas para que pagara aunque fuese un par de guantes? Su hermano era un tacaño de primera y ahora es capaz de gastar su dinero sin fijarse en precios por una chiquilla bonita <<¡hombres!>> se expresó indignada

-¡Oh Srta Elroy, parece que su hermano esta cortejando a la pequeña Priss! Tal vez debería ir comprando el vestido para la futura boda- le dijo con mala intención Charlotte quien por dentro estaba celosa de Priscilla porque había acaparado la atención total de William sin proponerselo al contrario de ella quien se la paso coqueteandolo desde que se les unión en el paseo- ¡Ah pero debería ser usted la novia de la próxima boda de su familia! Creo que debe hablar seriamente con su padre, no se ve bien que la hermana mayor en sociedad se case de ultimo cuando su hermano ha declarado ante todos que aun no desea contraer matrimonio..-No podía estar más en lo cierto pensó Elroy enojada, si William contraía matrimonio primero sería el hazmereir de la alta sociedad, la única soltera de la familia que debía estar casada antes que sus hermanos, merecía un futuro de amor cuando se dedico en cuidar de ellos apenas falleció su difunta madre, tenía que hacer algo para evitarlo o atrasar el romance para beneficio suyo, decidida camino con sigilo donde su hermano que yacía parado sosteniendo una canasta con un abanico escogido por la niña que seguía buscando cual otro llevar .

-Debe ser un negocio muy jugoso para que estés pagando cosas sin escatimar precios a la hija del Sr. Andersen- le dice bajito con malicia- ¡Pobre niña si supiera que todo esto es por interés!
-No hables de lo que no sabes -le responde con seriedad alejándose de su lado para unirse una vez más a Priscilla- Ambos son hermosos y se te ven maravillosos, me gustaría que te llevaras los dos...
-¡Gracias!
-Sera un placer más si prometes usar uno para mañana en la continuación del paseo
-¡Ah claro! Si eso desea así lo haré

Las amigas un poco cansadas sugieren que deben irse de la tienda, Priscilla sin pudor da entender que tiene ganas de cenar y William para complacerla aun más las invita a todas al más lujoso restaurante de la ciudad, Elroy no puede evitar alarmarse pero se mantiene callada y así anduvo durante la cena, Charlotte controlaba el tema de conversación para lucirse frente a William, a él le pareció un tema demasiado frívolo para su gusto y noto la coquetería de la chica que tampoco correspondió, solo le importaba lo que opinara Priscilla, solo sus ojos se quedaba en ella. Después de una hora y media se retiraron, llevaron a las tres damiselas a sus casas prometiendo una próxima salida, besos, abrazos y buenas noches, dentro del carruaje se escuchaba la risa risueña de Priscilla a cada instante, sin disimulo mostraba nuevamente su atolondrado entusiasmo por él, Elroy perdida en los movimientos de la calle por su ventana aun permanecía silenciosa pero no por seguir molesta con su hermano sino recordando una mirada masculina que cruzo con la suya dejándola privada y sin aliento en el restaurante, nadie se percato de aquel suceso menos cuando solicito permiso para respirar un poco de aire cuando el caballero se le acerco presentándose y alabando su belleza, su rubia cabellera, su mirada y más, le entrego una tarjeta con su nombre, se despide galante cuando escucha pasos acercándose, ella se quedo inmóvil mirando hacia la dirección donde el hombre desapareció, sus mejillas se tornaron de un rojo intenso que intento ocultar a todos. Al llegar ellos bajan, Elroy camina apurada sin darse cuenta que Priscilla no iba detrás, William tomó su mano para retenerla un poco más e invito un paseo nocturno por los alrededores del jardín, una invitación que Priscilla no tuvo fuerzas de rechazar a pesar de estar mal en aceptar, si para pasar momentos a solas con él indicaba un castigo de sus padres por imprudencia, entonces valía la pena sufrir.


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Priscilla///Capitulo 6

VI


Priscilla se presenta en el comedor con un delicado vestido color celeste y blanco que contrataba con sus ojos, un vestido ideal para la tarde, ni muy elegante ni informal, William se deleito una vez más con su presencia, la verdad estaba claro en la grandiosa belleza de la joven, era un sol andante que brindaba su calor y encanto a los presentes, como todo caballero se levanto para recibirla y no se sentó hasta que ella se hubiese sentando en la silla, los padres no podían estar más felices por contar con la presencia del heredero de los Andrews en su mesa, naturalmente el padre hablaba de los descubrimientos y sus beneficios futuros para la sociedad “la electricidad y los hidrocarburos”,William se mostró tan interesado en el tema y demostraba con fluidez sus conocimientos, Priscilla escuchaba atenta y cuando quería opinar o preguntar lo hacia con franqueza y decisión, la madre no hallaba donde esconder la cara cuando expresaba ciertas opiniones que una dama no debería de expresar frente a los hombres, a veces le tocaba detenerla <<¡Priscilla por favor!>>y ella no hacia caso, Elroy después de la llegada de su hermano la opinión positiva que tenia hacia la joven se convertía pesada por sus imprudencias, William con gracia trataba de aminorar la angustia de los padres respondiendo calmadamente las preguntas y opiniones de la dama, a él no le importunaba su comportamiento al contrario le agradaba mucho descubrir tantas sorpresas en ella, una chica así no se ve todos los días. A la larga terminaron riéndose, el astuto jovenzuelo logro dar un giro de 180º en los temas para olvidar cualquier disgusto.

-Gracias Sr. William por su agilidad de evitar malos ratos en el comedor,disculpe el comportamiento de mi hija
-Sr. Andersen no debería pedir disculpas por tal cosa, al contrario debería sentirse orgullo de su hija, realmente la han educado bien
-Mi hija y yo siempre conversamos de diversos temas cuando tengo tiempo, fue un error no enseñarle que no puede hacerlo con tanta libertad como lo hace conmigo...tal vez su futuro esposo no le agrade
-Tal vez debe buscarle un esposo que le enseñe o sepa como manejarla
-¿como lo hizo usted?-William se quedo en silencio un rato para pensar en una adecuada respuesta corta que no exprese su interés ni desinterés-
-Quizás...-y el Sr. Andersen sonrió satisfecho
-

Por el otro lado la madre regañaba a Priscilla en su habitación, Elroy se encontraba sentada apoyando el sermón de la indignada madre.

-¿como te atreviste? Comportarte así en frente del Sr. Andrews, cuando debiste lucir todos los mejores modales
-Mama pero ni siquiera se disgusto
-Mi hermano no es la clase de persona que demuestre disgusto evidente, pero conociéndole no le agrado mucho
-pero...
-Quizás pensaste que es correcto porque sueles conversar de esa forma con tu padre, pero recuerda que los demás caballeros no son tu padre, una dama debe comportarse como le corresponde...hija mía deberías pedir disculpas al caballero y a la Srta Elroy hoy mismo
-Disculpe Srta. Elroy por mi comportamiento en el comedor, evitare no volverlo hacerlo
-Las disculpas serán aceptadas si no vuelve a opinar tan libremente en conversaciones de hombres
-¡Tratare!
-¡Bien! Me retiro estoy algo cansada, con permiso- y aceptan su retirada, la madre sigue mirando decepcionada a la niña y sin decir otra palabra se retira de la habitación dejándola desconcertada, se sienta en su cama contrariada pensando lo injusto de ser mujer, comportarse como corresponde significaba sentarse bien, vestirse elegante, hablar como un ángel, reír con estilo, obedecer al padre y al futuro marido sin chistar, mantener la boca cerrada mientras los hombres conversan libremente de cualquier tema pues como van a la universidad tiene la suficiente educación profesional para hacerlo y una mujer no, porque no va a la universidad, solo sirve para ser una muñeca linda que toca el piano, pinta <<¡Injusto!>>, Se fue de la habitación malhumorada para irse a disculpar con William sino la madre la hostigaría por desobedecerla, lo busco por casi toda la casa y no encontró rastro de él , cansada se va a su lugar favorito para esconderse cuando se siente mal.

Su escondite no era un lugar de 4 paredes sino un escenario natural con vista al East River, el viento soplaba a su cara y cada vez que miraba hacia aquel río que lo separaba de la otra parte de la ciudad la relajaba, el agua siempre calmaba sus emociones y el sonido de la naturaleza la conectaba a sus pensamientos, siempre cerraba los ojos por largos minutos para llenarse de las bondades de la madre tierra, cuando abría los ojos estaba llena de energía, esperanza y convencida de haber tomado la decisión correcta. William después de terminar de hablar con su hermana en su habitación de invitado sale a respirar aire fresco y sacarse el malhumor que Elroy le dejo, saca de su bolsillo un elegante porta habano, lo abre, toma uno, lo huele, lo enciende, y empieza a fumar. William se había convertido en un habido fumador desde que empezó a trabajar en las empresas de su padre, en cada reunión todos los presentes encendían sus habanos más caro y llenaban de humo toda la oficina, siendo tan joven aprendiz de negocios recién graduado tuvo que adaptarse y tomar dicha costumbre masculina de oficina para no quedar atrás, además que obtenía éxito en relacionarse con los empresarios de bolsa grande, poco a poco fue fumando como si fuese aire que a donde fuese tenia que fumar aunque sea uno. En su momentos de soledad aprovecho el chance de practicar su habito, aparte de pensar en los consejos de Elroy y en el comportamiento de la querubín de la familia Andersen “Priscilla”,, de tanto pensarla no se había percatado de su presencia a unos cuantos metros de distancia, reconoció aquellos inconfundibles ondulados sedosos anaranjados rojizos, su corazón salto de alegría y sin rodeos se dirige donde estaba la dama solitaria ensimismada en una extraña comunicación mística o natural

-¿Que hace tan solita bella señorita?-pregunta con voz baja, Priscilla casi lanza un grito del susto, no esperaba interrupciones en aquel sitio
-¡Sr. William, que susto me ha dado!...no esperaba su presencia digo no esperaba que nadie viniese para acá
¿He estropeado su meditación? Si es así puedo retirarme para no molestarla
-¡No, por favor! Su presencia no es molesta, solo disfrutaba de recibir el viento en la cara.
-mmm...es un bonito lugar adecuado para despejar los pensamientos
-¡Lo es! Quería olvidar algunas cosas
-¿Que cosas han ocurrido para que este tan triste?
-Usted lo sabe...
-Se refiere a lo ocurrido en el comedor
-Si...
-A mi no me pareció tan malo
-Pero a mi padres y a su hermana si les pareció, ¡Soy una chica irrespetuosa que no se comporta como debe ser frente a un caballero!- y se lleva las manos a la cara para que no la vea llorar- nunca podre amoldarme a las normas correcta de la sociedad, ni un hombre me va a querer aceptar si sigo así...¡No puedo aceptar ser solo una muñeca linda de porcelana! ¡No quiero callarme! ¡No quiero! ¡Esto es injusto!
-¡También pienso que algunas normas de la sociedad son una...con perdón de usted, una completa basura!, Nadie tiene porque cambiar ni callar sus opiniones porque la sociedad no lo permite, creo que esta era necesita abrir los ojos urgentemente porque sino nos vamos a convertir en estatuas- Priscilla había parado de llorar y alzo la mirada anonadada antes aquellas palabras tan directas del joven, necesitaba mirar bien si realmente era William quien lo había dicho, él la miraba con esos ojos muy abierto sin una pizca de falsedad ni arrepentimiento, ella no puede evitar reírse intensamente con alegría cuando hace poco lloraba desconsolada, William comprende de inmediato y la acompaña-
-¡Que bárbaro es usted Sr. William, ha insultado a las señoras normas de la sociedad con esas palabras!
-Shhh no lo diga tan alto sino me van a excomulgar de la ciudad
-Dudo mucho que nadie lo haya escuchado cuando lo expreso casi gritando
-¿De verdad? Ups ¿y ahora que hago?
-Tendrá que huir o volverlo a gritar sin pudor
-¿Cual cree que sea la mejor opción? Piense bien la respuesta porque estoy dejando mi reputación en sus manos
-No es mi deber responder pero le aconsejo que siga su corazón
-¡Ah! Entonces eligo la segunda, prefiero mil veces una eterna condena que callar la verdad que ronda mi corazón...-dice con seriedad, Priscilla se da cuenta el mensaje que le acaba de transmitir, sin darse cuenta él la guío a responderse así misma en una simple ejemplo conversacional- ¿Se ha dado cuenta? No debe cambiar algo bueno de su ser porque otras personas no les parece, si gusta opinar sobre temas intelectuales hágalo pero en un momento adecuado...es decir, no en una mesa llena de ancianos porque ellos viven en una época muy antigua, sino donde usted se percate como es el grupo, va buscando poco a poco, escuchando y así se localiza las personas donde puede expresar sus pensamientos...
-¿Usted lo hace así?
-Si...
-Pero los hombres pueden hablar de todo sin que los juzguen
-No todo, nosotros también tenemos normas...hay cosas de las que no se puede hablar
-Pero que hombre va aceptar que una dama así
-Existen muchos caballeros que gustarían escuchar sus opiniones más si viene de una dama tan bonita
-¿No es que era bella? Lo dice porque debo verme fatal, he llorado en su presencia ¡que bochorno!
-Se equivoca señorita aunque este llorando, molesta o riendo se ve muy bella,...usted parece un ángel- Priscilla que se limpiaba su cara se sonrojo ante aquella comparación, los ángeles supuestamente son los seres más celestiales y hermosos que pueda existir, ¿en la tierra un ser humano puede llegar a poseer ciertos atributos?...-
-¡No exagere Sr. William!- contesta nerviosa cubriéndose el rubor-
-No exagero, lo digo con toda sinceridad
-¿Y puede un casi ángel ser tan impertinente?
-Si, los hay muy traviesos y habladores
-¿Puede agradar a un caballero con ese defecto?
-Si, hay cada gusto para cada persona
-¿y a usted le agradaría alguien como yo?-Preguntó con miedo e inquietud, en sus ojos rondaba la esperanza de una respuesta positiva para su ardiente corazón que estaba despierto y alborotado desde que él piso el suelo de su hogar, como alma tan joven no quería esperar demasiado para demostrarle su amor, lo quería ya, al contrario de William que suele ser más paciente y controlado, le gustaba disfrutar las emociones a fuego lento para así disfrutar por completo a larga duración a la dama que escogiese de paso que le encanta conquistar con retos, Priscilla con ese entusiasmo alborotado le dañaba su caza, no la deseaba de manera fácil porque esas emociones se acaban rápido, él ansiaba obtenerla totalmente al igual que los negocios de su padre, así que para que sucediera las cosas como ha planificado debía responder de manera tal que la deje esperanzada y al mismo tiempo no-
-¡Pensé que había dejado en claro eso!, Bueno en general me agradan las personas de amplios criterios e interesantes opiniones...más si proviene de una mujer- Expresa con énfasis en la ultima palabra, él esta sonriente con rayos de picardia en su mirada que la deja aturdida y confusa, de repente la voz de la nana querida se hace presente <<¡Sr. Andrews! ¡Sr. Andrews! ¡Al fin lo encuentro señor! El Sr. Andersen ya esta listo para irse>> le avisa casi sin aliento- ¡Oh voy en camino, muchas gracias! Bueno Srta. Priscilla tengo que irme no antes me gustaría saber a que horas debo venir a buscar
-¿buscar?
-Acaso se olvido de nuestro compromiso para ir juntos recorrer la ciudad que ansío conocer
-¡oh! Pensé que después de lo ocurrido en la mesa no querría mi compañía
-¡Que cosas dice! deseo gozar aun más de su compañía...Dígame ¿a que horas?
-Pues...no se -responde dudosa que la respuestas que últimamente ha dado William la han dejando muy confusa y su mente inocente e ingenuo no lo ha podido procesar bien de paso su mirada se ha vuelto extraña que la pone más nerviosa- no se cuanto tiempo va acompañar a mi señor padre.
-¿A que horas son ideales para recorrer la ciudad?
-A cualquier hora
-En ese caso a las 4:30 de la tarde ¿le parece?
-Si...
-Así quedamos, la espero dentro de dos horas-Besa su mano con galanteo para despedirse, Priscilla le arde la mano al sentir sus labios en su piel- por favor no ponga más esa cara de tristeza pequeña, recuerde que usted es una jovencita muy hermosa. ¡hasta pronto!-

William se retira con calma pero reteniendo una sonrisa de satisfacción, ha conseguido dejarla confusa por el momento, su corazón empezaba arden en su pecho por ella, su inocencia, su encanto, su manera de pensar, su aroma, su entusiasmo, su pasión lo habían enmarañado sin que se diese cuenta, comienza a creer que es un juego que lo ha emocionado pero se mintió así mismo, él había buscado la manera inconsciente de lograr que la pasión de Priscilla se volviese amor, porque deseaba que ella se enamorara de él profundamente.

Priscilla aun permanecía en el mismo lugar meditabunda, analizando lo que quiso decirle William, una y otra vez recordaba cada palabra desde su aparición en su sitio favorito, no había entendido cuando expreso <<“¡Pensé que había dejado en claro eso!, >> ¡que tonta había sido! Estaba tan embobada que en ocasiones no presto mucha atención porque cada vez que lo miraba se perdía en su mirada, sus labios, su cuello, sus manos, sus dedos que estuvieron limpiando sus lagrimas con delicadeza instantánea y acariciaba una que otra vez sus rulos que bailaban en su rostro, antes de responder esa pregunta quizás la respondió en otra pregunta << Existen muchos caballeros que gustarían escuchar sus opiniones más si viene de una dama tan bonita;>> la cuestión que lo dijo en general como la segunda respuesta << me agradan las personas de amplios criterios e interesantes opiniones...más si proviene de una mujer;>> y es en lo ultimo que se enredo cuando se fue, William dijo “mujer”, con mucho énfasis, no dama, no joven, no señora, ni señorita sino “mujer”, en tono vernáculo ¿que habrá querido decir?, se pregunto, ella precisamente es un ser femenino considerado a su edad una mujer adecuada para casarse, es decir, ser la mujer de alguien, sin embargo, es tan doncella que no aprobado la pasión, ni el amor de un hombre para considerarse una mujer completa, más bien es aun una niña con cuerpo de casi una mujer, y para rematar su adorado se despidió enfatizando dos veces lo verde que esta << por favor no ponga más esa cara de tristeza pequeña, recuerde que usted es una jovencita muy hermosa!>> Aquellas palabras le dolieron porque William la ve como una chiquilla y ella no quería ser una niña para él, pero algo la reconfortaba enormemente que a pesar de verla de esa forma deseaba su compañía << deseo gozar aun más de su compañía>> fue lo que dijo acompañado de una mirada que podría considerarse “ardiente”, no pudo haber quedado más confundida.


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Priscilla///Capitulo 5

V


Al día siguiente después de la reunión William estaba en el tren camino a New York, en su mente todavía se repetía esas palabras y otras más para convencerse de algo que no sabia que era <<¡Ella no me agrada! ¡No es tan bonita! ¡No es tan encantadora! ¡Es muy niña! ¡Muy delgada! ¡Ella no me agrada!...>> miraba su reloj, el tren le parecía tan lento, tenía muchas ganas de llegar porque no soportaba estar sentando en el mismo lugar mirando la ventana, ya había terminado de revisar los papeles y una carta que su padre le encomendó llevar para el Sr. Andersen, su misión para ese fin de semana era entregarle los papeles y la carta como fuese de paso aprovechar en encantar a la hija e invitarla a pasar unas semanas en la mansión de los Andrews de Chicago. Llegó a la gran ciudad muy de noche, por la hora decidió hospedarse en un lujoso hotel porque es de mala educación visitar a la familia tan tarde, antes de irse envió una carta que escribió en su viaje para su nana.

[justify]“Llegue bien, el viaje fue tranquilo pero largo, me quedare en un hotel esta noche pero mañana me hospedare en la mansión de los Andersen, recuerda que le conté que acepte su invitación cuando volviera a la ciudad, ¡ya cene! No se preocupe por ese asunto. Nos vemos pronto, besos y abrazos

Tu eterno niño Willy

En la mañana como a las 10am las dos damas decidieron quedarse en la mansión, pasear por los jardines y leer un rato uno de los libros que solicitaron prestado de la biblioteca, Elroy opto ese día por William Shakespeare “Romeo & Julieta”, Priscilla sentada en una banca frente al jardín leía en voz alta y muy poetica la pieza de teatro apasionada de la escena en el jardín de Capuleto

Priscilla: (Romeo): “¿Pero qué luz es la que asoma por allí? ¿El sol que sale ya por los balcones de oriente? Sal, hermoso sol, y mata de envidia con tus rayos a la luna, que está pálida y ojeriza porque vence tu hermosura cualquier ninfa de tu coro. Por eso se viste de amarillo color. ¡Qué necio el que
se arree con sus galas marchitas!¡Es mi vida, es mi amor el que aparece! ¿Cómo podría yo decirla que es señora de mi alma? Nada me dijo. Pero ¿qué importa?Sus ojos hablarán, y yo responderé. ¡Pero qué atrevimiento es el mío, si no me dijo nada!...-Suspira profundo-

-Los dos más hermosos luminares del cielo la suplican que les sustituya durante su ausencia. -continuo una voz masculina que le acelero el corazón a Priscilla, de los nervios no podía moverse pero agarro valor para voltear y verificar si esa voz pertenece a ese hombre que últimamente piensa- Si sus ojos resplandecieran como astros en el cielo, bastaría su luz para ahogar los restantes como el brillo del sol mata el de una antorcha. ¡Tal torrente de luz brotaría de sus ojos, que haría despertar a las aves a media noche, y entonar su canción como si hubiese venido la aurora! Ahora pone la mano en la mejilla. ¿Quién pudiera tocarla como el guante que la cubre? -Finalizo con elegancia el primer dialogo de Romeo, Priscilla miraba con los ojos muy abierto y brillosos al hombre que era William C., quien yacía parado a un lado de la banca mirándola con esos impresionantes ojos verdes esmeraldas acompañado de una esplendorosa sonrisa, ella no pudo evitar escapar un leve suspiro por verlo nuevamente, de repente ese día le pareció más iluminado y lleno de vida que los anteriores, y como si algo la controlara le correspondió la sonrisa y sin más dijo el primer dialogo de Julieta de esa escena que la verdad era lo que realmente quería decir para si misma sobre sus aflorantes emociones

-¡Ay de mi!- expresó
-¡Buenos días Señorita!- Saludo cordial William
-¡Buenos días Sr. Andrews! Es un placer tener otra vez su presencia- Elroy como si no hubiese enterado de nada interrumpe aquella futura pareja cuando se abalanza emocionada en los brazos de su hermano quien la acepta con alegría
-¡William! ¡William! ¡Enhorabuena tu regreso! ¿Por que tardaste tanto? Pensé que me habías abandonado-
-¡Lo siento mucho! Apenas fue ayer que pude desocuparme
-¡Oh! ¿Como esta papa?
-Como siempre, duro como una roca- Ambos hermanos se ríen- Te he traído este ramo
-¡Ah hermano, que detalle! No era necesario
-Es para compensar los días de espera, sin embargo, he ansiado que esos días te hayas divertido
-¡Por supuesto! La Srta Andersen ha sido de lo más amable en llevarme a conocer la ciudad e ir a varios eventos sociales,
-¡Lo hice con mucho gusto-
-Muchas gracias, no sabría como pagarle todas esas atenciones para mi hermana
-Con su agradecimiento es suficiente
-¿Y este ramo también es suficiente?- y saca un enorme ramo escondido detrás de la banca,- me gustaría que la aceptase-
-¡Sr. William, es demasiado! -apenas logra decir esas palabras esta tan aturdida por la sorpresa que cuando recibe el ramo casi se le resbala de las manos- ¡Son hermosas! Muchas gracias
-Voy a mandar que las ponga en agua-sugiere Elroy con fingida amabilidad hace unos pocos segundos se percato de que su hermano esta cortejando a Priscilla, el nuevo ramo que le trajo era tan claro “Amapolas”, dos cosas cruzaron en su mente la primera: le gusta la joven y la segunda: esta siguiendo ordenes porque William nunca había sido tan detallista , toma el ramo de Priscilla y se lo lleva- ¡No tardo!

El sonido de los pájaros era lo único que se escuchaba cuando Elroy se fue a llevar los ramos de flores, ambos se sentían nerviosos por aquel momento a solas, en sus mejillas afloraban un fuerte rubor, William que siempre se jactaba de ser seguro y con los pies bien plantados en cualquier situación ahora no podía hallar las palabras adecuadas para cortejar a la jovencita solo podía mirarla, cuan bella se veía ese día, con su rostro casi al natural que pudo notar algunas pecas en su nariz, largas y abundantes pestañas claras se movían se arriba abajo acobijando aquella brillante pupilas azules como el cielo claro, sus labios semi carnosos de color rojo como sus apetitosas mejillas, ni mencionar que sin darse cuenta tuvo las ganas locas de acariciar entre sus dedos esos bucles sedosos que jugaban entre aquel rostro angelical y su larga nuca de tez luminosa, bajando más la vista bailaba su pupila en el sube y baja de las respiraciones del pecho de Priscilla, y se le agrandaron cuando detallo sus dos medianas montañas bien redondas y erguidas a medio salir de su escote con cada respiración, su cara se torno de rojo intenso al percatarse que la señorita estaba vestida algo descotada, ni modos estaba en su casa sin tener las intenciones de salir esa mañana y sin tener la noción de recibir visitas sorpresas de algún caballero, es decir, la agarro de imprevisto sin estar preparada tal vez por eso la observaba avergonzada, no pudo sentirse más descortés con la señorita y menos decente porque aun no podía quitar los ojos de encima de su esbelta figura y semi descubierto pecho llenos de pequeñitas pecas marrones claras <<¡Valgame Dios, ella tiene más pecas que yo!>> trato de pensar para evitar otros pensamientos

Por el otro lado, Priscilla no tenia fuerzas para mantener la mirada, nerviosa de pies a cabeza por la presencia de William y fija mirada respiraba fuerte porque parecía quedarse sin aire, se quedo sin palabras y su mente lleno de tantos pensamientos, uno de ellos era que se lamentaba no haberse maquillado apenas se pinto los labios, que su vestido era demasiado informal, demasiado sencillo para servir de ayuda para impresionarlo, de paso demasiado descubierto <<¡Que mala suerte la mía, me puse el vestido que hace notar mas las pecas! >>pensó desconsolada

-Disculpe señorita por tener la imprudencia de visitar a la familia tan sorpresivamente,- dijo al fin después de dominar un poco sus emociones-
-Usted no ha cometido imprudencia alguna para disculparse, -responde con voz suave sin mirarlo- puedo asegurarle que su visita es de total agrado para nosotros-
-Gracias, ¿Le gustaron las flores que le envié la semana pasada?- priscilla voltea emocionada por la pregunta
-El ramo de orquídeas fue el detalle más hermoso de todos lo que me enviaron ese día...
-¿Recibió otras flores ese mismo día?
-Si y no solo para mi también para la Srta. Elroy- William arquea un poco sus cejas, que no le agrado nada que ambas recibieran un centenar de flores de diversos caballeros, sin embargo, recordó el énfasis que hace poco dijo Priscilla, su ramo fue el más hermoso, lo que indicaba que quedo por delante ese día, ahora no sabe en que posición estaba esa semana porque siendo tan hermosa en esa semana debió recibir otros ramos e incluso invitaciones-
-¡Vaya! Parece que ambas han cautivado los corazones de muchos caballeros
-Si, el picnic le dio mucha suerte a su hermana
-Igual para usted apenas tenia un día de ser presentada a la sociedad y les enviaron ¿cuantos ramos?
-Oh Sr. William, cree que tuve la osadía de contar ¡eran demasiados! -respondió con pretensión y coquetería, tenia muchas ganas de impresionar al caballero de paso hacerle entender que existía una larga cola de pretendiente que si el no se pone las pilas otro ocuparía su lugar- la flores llenaron toda la sala secundaria,
-¡Bien por ustedes! <<¡tengo demasiada competencia, que problema!>>
-También recibimos invitaciones para la semana que aceptamos felices, por supuesto con permiso de mi padre, una fue a la opera con el Sr. Cameron
-¿El Sr. Christian Cameron?
-Supongo, lo conozco por apellido aun no he tenido la oportunidad de preguntar su nombre aunque...
-Si maneja las negociaciones de importación y exportación de algodón entonces se refiere a él- Priscilla se llevo las manos a la cara para tapar su expresión de vergüenza, no tenia idea a que se dedicaba ese caballero, tampoco tuvo el placer de averiguarlo antes y menos ahora se le cruzaba saberlo, William quedo en silencio unos segundos asimilando que Priscilla es aun tan joven para interesarse en saber ciertos detalles importantes de un caballero o quizás le son suficiente descubrir si son ricos o no - ...Bueno también es conocido por apoyar la cultura y la ciencia
-¡Ah, entonces si es el mismo Sr. Cameron porque organizo el evento para una campaña de la salud pública...ahora recuerdo que sostuvo una conversación con un ingles sobre algo referente al algodón según su nueva manufacturera textil en América ha generado grandes ganancias tanto como las que tiene en Londres...no escuche más porque llegaron otros invitados conocidos míos además estaba de sobra en esa conversación- Confiesa divertida- a los caballeros no les agrada que una mujer se entrometan en asuntos de negocios...
-<<Uff casi cometo el error de pensar que es frívola>>No a todos, algunos hombres les agrada que una mujer conozca en parte esos asuntos para tener algo que conversar en privado, de paso que ayuda en el futuro cuando son cónyuges...un esposo deseara escuchar algunos consejos sabios de su buena esposa...
-Interesante comentario Sr. William, creo que pienso a darme cuenta que usted tiene una mente moderna, muy pocos caballeros dirían tal cosa, es gratificante escuchar que una mujer debe ser el apoyo en todos los aspecto de un hombre ¡maravilloso!- dijo con fervor mientras le regalaba una radiante sonrisa
-¿Que es maravilloso?- preguntó Elroy mientras se dirigía a la pareja, miro fijamente el rostro de su hermano que tenia un leve sonrojo en la mejilla-
-La opera que asistimos con el Sr. Cameron el martes pasado
-mmm, si fue maravilloso
-Le relataba a su hermano los regalos e invitaciones que asistimos en la semana,
-hehe si y me ha dado a entender que New York causas buenas impresiones en los caballeros- complementa con alivio, hace poco se sentía alarmado por la sorpresiva presencia de su hermana en mitad de una conversación algo “privada”, una conversación que prefería que se quedase entre los dos porque Elroy era demasiado irritante cuando escuchaba opiniones que no se acoplaran a las costumbres de la sociedad y William solía romper un poco los esquemas sociales con sus pensamientos liberales, lo menos que deseaba era quedar mal frente a la señorita en una discusión de contrariedad con su hermana y fue un alivio total cuando Priscilla esquivo la verdadera respuesta con tranquilidad, es como si hubiese leído su mente o simplemente no quiso incluir a su hermana en esa conversación- si las cosas son así puedo sugerirle a nuestro padre que visites más seguido la ciudad
-¡No es necesario! Este donde este siempre capto la atención de un caballero...
-¡oh! Bueno con todo lo relatado New York parece ser una ciudad interesante quizás pueda conocerla un poco durante mi estadía-
-¿Se va a quedar varios días Sr. William?- pregunto curiosa la chiquilla que se había levantado de la banca enérgica al oír sobre su estadía-
-Solo este fin de semana, debo estar en Chicago antes del martes, por supuesto mi hermana también se ira conmigo
-¡Es grandioso! Si gusta puedo ser su guía para que conozca la ciudad
-¡Priscilla! No es correcto que una dama se ofrezca anticipadamente, le dice con severidad Elroy- debes esperar que el caballero invite primero.
-¡Lo siento! Me deje llevar por el entusiasmo...no piense que soy una descarada Sr William...
-Tranquila, pensaba mejor dicho estaba a punto de solicitarte que me acompañaras junto con mi hermana a conocer New York, para mi seria gratificante gozar de su compañía este fin de semana deseando reparar mi ausencia en el picnic ¿gustas?
-¡Por supuesto!- respondió con un intenso fervor que daba entender con claridad su entusiasmo por él , William se divertía al ver sus saltos de alegría, realmente era encantadora con esa iluminada cara, definitivamente cualquier hombre sea la edad que tenga se derretiría con su desparpajo angelical, Elroy se comenzaba a irritar porsu falta de decoro frente a su hermano, le lanzaba miradas de indirecta que Priscilla no capto estaba demasiado feliz y demasiado interesada en los ojos de William para perder su tiempo en otras miradas- prometo que no se va arrepentir de haberme invitado ha ha ha...¡oh! ¡oh! Creo que mi nana querida me esta dando señales desde la ventana o solo esta mirando
-Priscilla controlate- le dice bajito mientras le agarra el brazo para que dejase de hacer sus brinquitos, William frunce poco su frente no le agrado nada que Elroy estuviese corrigiendo a Priscilla como si hiciese todo mal cuando la verdad su comportamiento era tan genuino y fascinante a sus ojos- no se ve bien que una señorita brinque tanto te hace sudar y no es agradable que una dama sude...
-¡Oh la nana dice que dentro de poco ser servirá la comida! Debemos cambiarnos Elroy...tenemos visita- y mira feliz a William
-¿Escuchaste lo que acabo de decirte?
-¡Ups disculpa! Puedes repetirlo estaba concentrada en el mensaje que me enviaba mi nana desde la ventana-
-¡Nada! Mejor vamos a nuestras habitaciones, con permiso William-
-Adelante señoritas-

Las dos caminan en dirección a la mansión Priscilla esta tan feliz que no puede disimular su alegría, voltea para ver una vez más a William que yace parado mirando como se retiran, ella le vuelve a regalar su ensoñada y radiante mirada con una inmensa sonrisa que él corresponde, Elroy sintiendo se sola en su caminata ve que Priscilla se quedo atrás donde todavía esta su hermano, molesta regresa y la jala para llevársela, su risa aun resuena a pesar de que la jalaba casi a rastras, William sonreía divertido por la escena, <<¡De verdad que no disimula nada!>> se expresó contento, en poco tiempo se dio cuenta que ella gustaba de él o le entusiasmaba, un excelente punto a su favor, si las cosas eran así entonces se le haría fácil cortejarla, aquel pensamiento le provoco satisfacción y una dicha escondida en su pecho, no pudo parar de sonreír.

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Ah este el capitulo que debia publicar el sabado pero aqui esta un lunes, esta semana quizas se ponga complicado publicar ya que es semana santa y aqui se toman la semana entera, quizas conecte mi pc al internet de mi madre pues tiene su pc dañada y la red solita hahahaha

espero que les haya gustado este capi ahora ese par esta interactuando ¿que les esperara ese fin de semana? [/justify]

aqui mi cancion para este capi ;)




http://www.youtube.com/watch?v=GUKRBeG-sGQ&feature=related

no es por nada pero si activa este video tambien el sonidos de los pajaritos suena lindo con la pieza XD
http://www.youtube.com/watch?v=Es0W8gYDC6Y

Priscilla///Capitulo 4

IV


William se quita el abrigo, el chaleco y la corbata de lazo, se desabrocha un poco su camisa luego se tira en el sofá sin ningún estilo, no tenia que pretender ni impresionar a nadie mientras estaba en la intimidad de su habitación, respira hondo, esta terriblemente agotado, mira la hora en su reloj que marcan las 10pm, <<¡Es temprano!>> se expresa, para sus días laborales siempre salia “tarde” cuando ya era el otro el día, vuelve a suspirar para meditar los sucesos y resultados del día que aun no acababa, una decisión en especifico se había arraigado en su mente, la orden de cortejar a la hija del Sr. Andersen si fuese necesario para crear una unión, ya sospechaba que su padre le encomendaría tal cuestión y pensó que lo tomaría bien pero la verdad ha sucedido todo lo contrario, en su cabeza pasaba una y otra vez una boda futura por conveniencia y no le agrado nada, por muy ambicioso que fuese no le provocaba casarse sin amor, quería conseguir las mejores relaciones comerciales sin la necesidad de tener que casarse con la hija de uno de ellos para asegurarse que no ocurriera traición, el matrimonio quería hacerlo cuando tuviese unos 30 a 35 años y con una mujer que se pareciera a su madre, rubia de ojos verdes, delicada, elegante y muy hermosa, aquella chica no era nada idéntica a ella, sin embargo, le causo una gran impresión, le hizo reír cosa que ninguna dama había logrado, poseía inocencia y autenticidad algo importante para él, casi todas las señoritas y señoras que había conocido eran frívolas, muñecas bellas pero vacías y demasiado coquetas, en cambio la chiquilla casadera es una muñeca hermosa, algo coqueta y llena de vida, debido a eso un trago amargo recorrió su garganta, aquella damita merecía casarse con un hombre que la amase de verdad y no por interés.

-¡Oh mi niño, estas aquí!- dice una mujer mayor- hoy viniste temprano-
-¡Hola nana! ¿que haces despierta?
-Estaba haciendo ronda, vi luz en tu habitación y entre a inspeccionar, como últimamente llegas tarde me pareció extraño...
-Bueno soy yo ¿quien mas seria?- le responde con voz cansada y ojos apagados
-No importa, estoy feliz porque esta aquí ¿quieres que traiga algo de comer o?
-Ya cene, gracias
-No mienta, estas perdiendo peso
-¡Es cierto!
-¡Que necio es usted! ¿haber que comió?
-Comida...
-¡Ja! Si me di cuenta, habrá sido una comida invisible
-¡Esta bien! Tome té
-Ve, voy a traerle algo, no puede seguir con el estomago vació- y sale rápido de la habitación sin darle tiempo de impedírselo pero él no se enoja, no puedo hacerlo pues aquella nana era como su madre, al rato llega la nana con una enorme bandeja de plata, William la ve entrar, le regala una sonrisa y se levanta para ayudar, ella se pone necia porque quería hacerlo sola y él era otro testarudo que casi la comida se cae al piso, por suerte no paso

-Siéntese por favor niño Willy
-¡No me llames así! ¡Soy William!...ya no soy un niño
-Para mi aunque usted tenga 80 años sera mi niño Willy
-( ¬¬)' /* ¡Te pido por favor que no me llames así en publico! Que se guarde como un secreto entre tu y yo...
-¡Con mucho gusto! Ahora cómase la crema de verduras no quiero que se le enfrié- William come con tranquilidad su nana no le interrumpe desea que disfrute su plato, mientras su “niño” cena se pone a sacar su bata de baño, su bata de dormir, su pijama, sus productos de higiene personal, prepara su vajilla para que se lave entre otras cosas, él no puede evitar decirle <<¡Ay nana me tienes demasiado mimado, no se que voy hacer cuando no estés a mi lado>> ella solo se reía <<¡Nada! Porque antes que me vaya de este mundo seras mimado por tu esposa>> le responde frescamente y Will al escuchar esas palabras se atraganta

-¿Que pasó?
-Cof Cof...nada...
-¡Tanto miedo le tiene al matrimonio niño Willy! ¡Ay que ver!
-No..Cof...Cof...es...eso
-A mi no me engaña, lo conozco como la palma de mi mano ¡recuerde que le limpie ese trasero cuando era un bebe o cuando se orinaba en la cuna!
- \( `3´)/ ¡No recuerdes esas cosas!
-Bueno ¿por que le aterra casarse?
-No me aterra, simplemente quiero gozar de mi juventud...
-Su padre no creo que piense igual...espera que usted se case bien y pronto, aspira conocer a su nieto varón..
-¡No le basta los nietos de mis hermanas!
-¡claro que no!, lo que sucede es que tu descendencia es más importante...eres el heredero
-Es lo que pensé...
-La otra noche escuche “sin querer” -William la mira burlón- ¡No te rías! ¡Fue sin querer eh!...en fin, el Sr. William esta planeando un matrimonio arreglado para usted...que la dama es hija de un empresario importante
-Si...con la Srta. Priscilla Annette Andersen...
-¡Oh lo sabias! Eso explica su cara...¿Por que no me dijo nada
-No quería hablar de ese tema...

La nana con su pericia logra sacarle toda la información sobre cuando, donde y porque se esta planificando un matrimonio arreglado, William explicando con supuesto desgano sobre la unión que aun no se daba y su extraña preocupación por herir a la dama

-¡Te agrada!
-¿que cosas dices? ¡Para nada!-
-¡Oh si que te agrada!
-¿Por que piensas eso?
-Porque estas preocupado por una joven que apenas conoces, jamás tuviste ese detalle con alguna dama que no fuesen tus hermanas...Algo “diferente” debió hacer la señorita para llamar tu atención- William la mira confundido- ¡No pongas esa expresión niño Willy! Te ha llamado mucho la atención la Srta. Andersen porque entre tus excusas escuche puro alabanzas para ella, que es muy hermosa, elegante, risueña, dice cada cosas que me hizo reír...¡Ninguna dama me ha hecho reír como ella lo hizo!, su torpeza me resulto encantador...y otras cosas más viste en esas pocas hora, me pregunto ¿Cuantos otros encantos le verías si compartieras más ratos con la joven?
-Eh...¿He dicho todo eso?- la nana asienta con mucha confianza- bien quizás es así...por eso me amarga el hecho de darle un futuro organizado sin amor por causa de negocios...es tan joven e ingenua que no merece ese destino
-Cariño, dudo mucho que su madre no la haya preparado para un matrimonio por conveniencia, la mayoría de las hijas de familias ricas tienen consiente eso, un vivo ejemplo “Tus hermanas”
-Aun así...no quiero hacerlo pero debo hacerlo, una orden de mi padre es sagrada más si quiero demostrarle cuan lejos deseo llegar, por eso sin pensar en tonterías- y se levanta con aura segura- ¡ya me decidí! ¡Lo haré!
-¡Si ya lo decidiste!... espero que en el camino de sus metas no se olvide de quien realmente es- dice con voz un poco apagada mientras camina hacia la puerta- ¡Un gran chico con un inmenso corazón!, solo un consejo basta agradarte una persona para abrir las puertas del alma, no se olvide ¡Buenas noches!- Will se desconcierta por el consejo pues acababa de decirle que aceptaría casarse por conveniencia sin importar los sentimientos de la joven y aun le sale con que le agrada, que esa palabra en su vocabulario emocional significaba algo cercano al “gustar” y el gustar es como expresar “me atraes mucho” y eso a su vez querría decir “Te estoy empezando a querer” y sigue la cadena hasta llegar al “Te amo”, arrugo su frente molesto por la conclusión de la dichosa cadena que tuvo que decirse así mismo para cerrar el tema

-¡Ella no me agrada!

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Bueno aqui otro capitulo, espero que les guste y comente BASTANTE hahaha para que llegue a otras personas ^^


aqui la musica para este capitulo ;)
http://youtu.be/94HYEe1bOFU



besos y abrazos cualquier cosa me pueden decir aqui o en mensaje privado o a mi correo chayde26@gmail.com


miércoles, 25 de mayo de 2011

Priscilla///Capitulo 3

III



Una y otra vez Priscilla releía el mensaje, una y otra vez miraba una orquídea con dulzura, y una tras otra se hundía en su aroma floral, parecía un sueño, aun no podía creer que hubiese recibido esas orquídeas que significaba en el fulano lenguaje de las flores “Belleza” así que William declaraba nuevamente que es “bella”, según lo que descodifico Elroy; se dirige a su tocador para mirarse al espejo y se queda ahí un rato, ve que sin maquillaje tiene apariencia de una chiquilla, tan inocente y pura, sin embargo, en sus ojos escondía picardía e intensidad. La nana querida entra se sorprende al ver a la niña despierta y sobre todo perdida en sus pensamientos

-¡¿Aun despierta? Mi niña! ¿Por que no esta en su cama como corresponde?, ¡Es tarde!
-¡Oh nana querida! No te sentí entrar
-¡Vamos pequeña es hora de acostarse!
-Deja que me quede despierta un poco mas...
-Últimamente actúa extraño, estoy empezando a preocupar
-No es nada, – la nana la conduce a la cama- simplemente no tengo sueño
-¡Ay mi niña!- suspira- la conozco bien, se que algo le esta pasando y comenzó desde la noche de su presentación a la sociedad- Priscilla la mira fijo por unos segundo luego la esquiva- ¿usted se ha enamorado de un joven, verdad?
-No...no estoy enamorada de nadie
-¡Por supuesto que si! Y seguramente es del joven que le envió ese ramo de orquídeas...
-¿Por que crees eso?
-Porque es el único ramo que subió a su habitación y ha estado mirando en cada momento
-¡Nana!- y se abalanza en sus brazos, la nana acaricia sus rulos anaranjados con ternura maternal- nunca me había sentido así, antes cuando me cruzaba o conversaba con los amigos de mi hermano me gustaban por un rato porque al día siguiente me olvidaba de ellos y ahora con él ha sido distinto...no puedo dejar de pensarlo, solo lo vi esa noche y siento que mi corazón se acelera
-Estas hablando del hermano de la Srta Elroy
-Si, William C. Andrews
-Lo vi por un momento en la fiesta, es apuesto y muy gallardo
-Es todo eso y más
-¡Oh pequeña! Siempre hay una primera vez, llega un joven que alborota el corazón, los pensamientos, el alma...y parece ser que ha llegado en tu vida, no sabría decirte si es el correcto pero presiento que es un buen hombre
-¿Crees que se enamore de mi?
-¡Por supuesto que si! Como no se va enamorar de una señorita tan bella, llena de vida, bien educada y adinerada, sería un tonto
-Pienso que no le gusto, en la fiesta solo me invito a bailar una vez y fue gracias a mi padre, después estuve esperando que volviese a mi pero no lo hizo...y esta mañana anhelaba verlo, pasear con él y no pudo venir...quizás no le provoco entusiasmo
-Cariño, es muy rápido para hacer conjeturas hay que tener paciencia, debes ser astuta para conquistar a un hombre
-Pero como lo voy a conquistar si vive en Chicago
-Te olvidaste que escribió en la tarjeta que volvería,
-¡Es cierto!
-Es allí donde aprovecharas además tienes una ventaja enorme
-Su hermana...
-¡Correcto! Eres buena eh...

Las dos siguieron conversando hasta que Priscilla se durmió, arropada en su cama se veía tan feliz como un ángel que ha sido flechado por el Dios del amor, rezó para que el joven sea un buen hombre para su niña y sobre todo que exista la posibilidad de grandes sentimientos correspondidos, con eso se fue a dormir.

Paso varios días William estaba conversando con su padre en la oficina en Chicago, hace poco finalizo una larga reunión con resultados provechosos, el abogado mano derecha del patriarca guardaba unos papeles que fueron firmados mientras le anunciaba las actividades del día siguientes.

-El Sr. Rochester puede asistir después de las 9am
-Entonces será a las 9:30am, Will quiero que estés presente, mañana firmaremos nuevos contratos muy importante de las que te encargaras en dirigirla de ahora en adelante
-¡Si señor!- respondió el hijo con seguridad y obediencia
-Eso es todo Armand, ve a descansar
-Igualmente les aconsejo, sobre todo a ti viejo William,
-¡Como te atreves, Aun soy muy joven eh!...-responde el jefe con tono amistoso
-Ha ha ha ¡Buenas noches!- y ambos se despiden del Armand.
-¡Ese nunca cambiara!-
-¡Muy cierto padre!-
-Bueno William al fin estamos a solas, ahora hablaremos de un asunto que he esperado escuchar desde que llegaste de tu viaje de New York,
-Si...Hemos estado muy ocupado y terriblemente cansados para hablar del asunto, sin embargo, todo el duro trabajo nos ha dado resultados satisfactorios
-¡Cierto! Y bien ¿como salio el asunto que te encomendé?
-Un 100% perfecto, es conveniente que movamos todas las cartas posibles para unirnos,
-mmm entonces es un pez gordo
-Si...poseen el mineral negro que será indispensable para el futuro, ¡lo presiento!
-Eso parece...
-¡Oh Padre! usted que se inicio en el comercio textil hizo su fortuna y después tuvo el riesgo de entrar en el comercio del hierro y el acero cuando pocos dudaban de conseguir un éxito y todos se equivocaron, resulto extraordinario, te convertiste en unos de los pioneros de construcciones de ferrocarriles ahora el mineral negro, te aseguro que si nos arriesgamos estaremos en lo más alto
-De veras tienes olfato...si ese es el caso ¡adelante!
-Gracias padre...
-bueno ahora si vamos por ese asunto debo saber del otro asunto
-Satisfactorio...
-¿Como es? Quiero detalles
-La Srta. Andersen goza de una esplendorosa belleza, ninguna dama llego a su altura a excepción de Elroy, tiene encanto, ejemplar figura, y muy bien instruida...
-¡Muy bien!
-Su padre con cordialidad y gran interés concedió el honor de presentármela el mismo, planifico que la invitara a bailar de primero y en cada momento me informaba todas las cualidades de su hija.
-¡Excelente! Lo que te confirmo su interés.
-Posiblemente pretende unirme con su hija...
-Si eso nos ayudara en los negocios, aceptare gustoso...Bueno hijo después de la reunión de mañana regresara para New York, me gustaría que cortejaras a su hija siempre y cuando su padre muestre indicios prospero para nuestra empresa.
-¡Si padre!
-Eso es todo, es hora de irnos

Su padre se levanta y el hijo lo sigue, William mientras camina observa la espalda recta de su padre, su andar seguro y sus años de experiencia,en sus cabellos castaños ya comienza asomar varias canas y su mirada azul con toque verdoso se notan cansados como si hubiese trabajado sin parar, desde muy pequeño casi no veía a su padre salvo en los desayunos o eventos sociales en la mansión, desde muy pequeño se obsesiono con su aprobación en todos los sentidos porque pensaba que no le quería pues poco afecto o gesto cariñoso le brindaba, aquellos gesto eran para sus hermanas y debido a eso se prometió así mismo obtener su aceptación, cuando fue creciendo sus metas se tornaron más ambiciosas y sin querer convirtió al padre en su rival pues a cierta edad tenia bien inculcado que era el heredero principal de todo el poder creado con sudor y lagrima del progenitor, y de ese poder adquisitivo lo convertiría en algo superior por su propio esfuerzo e ingenio, de esa manera lo sobrepasaría, por el momento actuaria y obedecería todas sus ordenes hasta que llegase el gran día.

-Estoy a pocos pasos para alcanzarte padre, pronto muy pronto
CAPITULO II


Las risas de los niños no se hizo esperar en aquel jardín, correteaban por todas partes y las madres detrás de ellos, los padres estaban sentados y charlando en las mantas con tanta tranquilidad, algunas parejas caminaban despacio sumergidos en su mundo que no había nada que pudiese interrumpir el romance, los más jóvenes observaban a escondidas al grupo de chicas que se divertían contando anécdotas de la fiesta anterior, Priscilla se encontraba sentada en el medio rodeada por sus amigas que la acribillan con preguntas

-¡Vamos Priss, No seas egoísta! Debe haberte gustado uno- dijo la Srta Charlotte una amiga de la infancia de cabellera castaña, ojos picaros y voz sensual
-¡Es verdad!...
-¡Esta bien! No nos quieres decir pero pienso que si te atrajo uno
-¡También lo creo!- agrego Emma, la hermana mayor de Charlotte-
-¿quien crees Emma?- le pregunta Charlotte
-Un joven de cabellos rubios, muy apuesto y alto..
-¡Oh si! Ese caballero me dejo aturdida cuando me acerque a saludarlo- confiesa Alice amiga de Emma- sino estuviese comprometida aceptaría con mucho gusto que me corteje hahaha
-Shhh Alice ¡No digas eso en voz alta! -mando a callar Charlotte
-Pero es verdad hahaha
-¡Lo se! Hahaha- y todas rieron con picardia, Priscilla las miraba quieta y en silencio, en sus mejillas afloraban un leve rubor cada vez que mencionaban al fulano caballero de rubia melena y de intensos ojos verdes, aunque ninguna pronunciara el nombre del joven estaba claro de quien se trataba, en su mente empezaba a recordar los pocos momentos que vivió con William y agregaba nuevas fantasías del encuentro en el picnic, suspira y suspira, espera que espera su llegada y tanta era las ansias que las amigas se dieron cuenta que la señorita esperaba a alguien y redoblaron sus preguntas.

El acoso de las amigas continuo otros minutos que fueron largos para ella, en la primera oportunidad que vio la aprovecho en escapar para tomar un respiro con la excusa de que tenia sed, la angustia se adentraba en su alma por la ausencia del joven que si seguía sentada explotaría, mientras caminaba otros caballeros se le acercaban para conversar e invitarla a dar un corto paseo por aquel hermoso parque natural, ella con refinada cortesía los convencía de estar quietos, y era así que evitaba cualquier compromiso con un hombre, porque estaba decidida que solo pasearía con William esa mañana. Fue a las 9am que un Andrews hizo acto de presencia, cuando Priscilla escucho la voz camino rápido para ir al encuentro de los hermanos Andrews su corazón parecía salirse por la boca por las incesantes palpitaciones de amor que cuando llego a la loma estaba casi sin aire, y sin aire casi queda cuando solo ve a un solo miembro.

-¡Buenos días Srta Andersen!- saluda cortesmente Elroy- Es una dicha volver a gozar de su presencia
-¡Buenos días Srta Andlay! Es un placer compartir la misma dicha- responde con un tono de fingida serenidad mientras buscaba simuladamente a su hermano-
-Mi hermano lamenta mucho no asistir al picnic, justamente cuando llegastes les explicaba a los señores los motivos de su ausencia- inevitablemente sus padres y Elroy se dieron cuenta la decepción en los ojos de Priscilla al oír que William no vendría- salio de viaje con urgencia a Chicago, nuestro padre lo necesita
-¡Es normal! lo entiendo perfectamente- argumenta el Sr. Anderson- y déjeme decirle que con mucho gusto acepto que usted se hospede por unos días en mi casa,
-Muchas gracias y perdone la molestia
-No es ninguna molestia es un gran placer tener su presencia, prometo que no se va aburrir porque contara con la compañía de mi hermosa hija- Priscilla no prestaba atención a la conversación, su ser se había quedado en la ausencia de William

La vida continuaba, las horas no se iban a parar por causa de la ausencia de una persona, Priscilla no era esa clase de chica que demuestra su tristeza menos ahora que se ha vuelto popular por su estado casadero, su vanidad se encontraba en una escala algo alta en su ser porque constantemente adulaban su belleza Elroy se asombraba la cantidad de caballeros que aparecían y desaparecían con un gesto de la chica, no pudo evitar sentir un poco de envidia, ella era atractiva y muy rica pero jamas obtuvo tanta atención como Priscilla, así que decidió descubrir su secreto en sus días de estadía de paso verificar si es adecuada para su hermano.

La mañana paso, el picnic resulto un éxito para la familia Anderson, el padre logro nuevos y suculentos contactos para agrandar sus negocios, la madre satisfecha por los numerosos candidatos para ser novios de su hija y Priscilla apesar de no ver al joven Andrews vio provecho en gozar de la estadía y compañía de la hermana de William en los siguientes días, tal vez lograría convertirse en su amiga para que después la ayudara con él, no se daría por vencida tan fácil.

-¡Estoy feliz de compartir unos días con usted, Srta Elroy! Espero llegar ser su amiga más cercana- le dijo entusiasta
-¡Eso seria maravilloso!- le respondió con falsa amabilidad.

En la tarde Priscilla llevo a Elroy conocer la ciudad, a sus tiendas favoritas de ropa, bisutería, después a la biblioteca, la chiquilla adoraba leer y Elroy no se quedaba atrás, se alegro tanto visitar aquel sitio que se quedaron dos horas buscando que libro llevarse prestado, Priss utilizó su carnet para sacar los libros que deseara su nueva amiga. Ambas salieron muy contentas de la biblioteca y bien cargadas subieron al carruaje que iba directo a la mansión. Cuando llegaron la dos se dieron una increíble sorpresa, toda la sala estaba lleno de flores de todos tipo y color para las jóvenes damas, casi la mayoría para la menor

-¡¿Madre a que se deben todas estas flores?!- le pregunto mientras embriagaba su nariz con el aroma de una rosa blanca-
-¿Para que más seria hija mía?
-No lo se
-Las flores son las presentaciones de un caballero con respeto a sus sentimientos y opiniones de una dama- argumenta Elroy- .
-¿En serio?
-¡hija mía! ¿cuantas veces te explicado sobre este tema?
-Cero...es la primera vez que escucho sobre eso
-Te lo he explicado en muchas ocasiones pero veo que en ninguna prestaste atención...espero que ahora lo hagas, es vital que una mujer conozca el lenguaje de las flores
-¿Lenguaje de las flores?
-Si, porque gracias a eso podemos descodificar el verdadero mensaje que nos envía un caballero, una forma poética y secreta de decirte lo que piensa de una dama- complementa Elroy muy coqueta- por ejemplo estas Magnolias significa “amor a la naturaleza” lo que quiere decir que sientes amor a la naturaleza o eres una amante de la naturaleza...
-¡Oh! Pues este caballero la acertó muy bien ¿Que dice la tarjeta?
-Sr. Gordon...-Priscilla la mira perdida, Elroy se percata y suspira- era el que compartió su opinión en contra de la cacería de zorro
-¡Ah! Un hombre muy simpático,también estuve de acuerdo en su opinión...
-Este es para usted Srta Elroy un ramo de Amapolas de parte del Sr. Fergusson
-¡Oh, que bellas! - las toma emocionada-
-Escuchen por favor- pide Priscilla- “Unas rosas para una rosa, me gustaría ser su digno acompañante para una función de Opera que se celebrara muy pronto, una función que he organizado para una campaña de la salud en la ciudad,será todo un honor contar con su presencia y con los otros que usted desee llevar. Esperare su pronta respuesta. Atte. Mr. Cameron -Ella las observa esperando un comentario o ayuda para la invitación- ¿que debo hacer?
-Te recomiendo asistir a una opera aunque sea una vez en tu vida, son sublimes- sugiere Elroy- pienso que deberías aceptar
-La invitación no es comprometedora, es un evento social además puedes llevar a otra persona, seria ideal que invitaras a la Srta. Andrews
-mmm suena bien ¿quieres ir a la opera Srta Elroy?
-Si lo deseas, aceptare con gusto
-Lo deseo...
-Entonces acepto
-¡Gracias!-

Las damas siguieron leyendo las tarjetas y admirando las flores, Priscilla cada vez que recibía sus flores no podía dejar de anhelar recibir algún día unas flores de parte de William y como si lo hubiese deseado con todo el alma el timbre suena, el mayordomo se va abrir la puerta, se demora un poco, las damas sienten curiosidad de la posible visita, quien quita es un joven tratando de cortejar a Elroy y/o Priscilla, pero quedo descartado cuando entro por la puerta de la sala un enorme arreglo de orquídeas

-Flores para la Srta Anderson- dijo el mayordomo
-¡Para mi! ¿de parte de quien?
-Esta en la tarjeta- Priscilla se dirige al ramo con alegría, busca con avidez la tarjeta que estaba dentro de un sobre blanco, lo abrió y saca una tarjeta negra de bordes dorados con un nombre escrito en letras doradas, ella tiembla al leer el nombre incrustado en la tarjeta, no lo podía creer
-¿De quien es mi niña?- pregunta la madre
-Es de...de...-tartamudea la jovenzuela, la madre acude a su hija, esta demasiado curiosa por su reacción que no puede esperar igual Elroy
-Haber...¡Oh! -un fugaz rayo de felicidad cruza por los ojos de la progenitora-
-Entonces ¿quien es el flamante caballero?
-El Sr. William C. Andrews...-dijo al fin Priscilla
-¡Mi hermano!- dijo casi gritando por la sorpresa mientras se dirige a tomar la tarjeta- ¿cuando tuvo tiempo de solicitar las flores? Se fue tan rápido...
-Hay un papel dentro del sobre...
-¿Que dice?
-mmm...”Lamento no haber asistido al picnic que muy amablemente su padre me invito, desearía que estas flores recuperen un poco el tiempo que no pude y esperaba compartir con tan encantadora dama, con todos mis respetos W.C.A – leyó la madre, Priscila que sin palabras.


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Hola aqui el segundo capitulo como prometi publicar este sabado, espero que les guste. aqui una linda pieza que puse para el picnic
sino se ve aqui el link http://www.youtube.com/watch?v=VRKUoU55Ghc

Bueno me despido, cualquier comentario lo pueden hacer aqui o a mi correo chayde26@gmail.com

Priscilla///Capitulo I

PRISCILLA

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CAPITULOS PUBLICADOS Prefacio
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I


Llegó el gran sábado anhelado por Priscila, la mansión estaba completamente revestida de fiesta, gente engalanada hacia su entrada, todos los invitados eran de gran renombre para la alta sociedad, los señores le daban la bienvenida, los jóvenes herederos y los hombres solteros estaban impacientes a cada instante miraban las escaleras donde la joven dama bajaría pero aun faltaba una hora para que estuviese lista.

-Un poco más nana
-¡Niña! Se va a quedar sin aire y no podrá comer nada
-¡Por favor, por favor!
-¡Esta bien! Agarrece fuerte -y la nana jala una vez más las tiras del corcel- ¡listo! -Priscila se voltea y se mira al espejo-
-Wow! ¡con esta silueta los volveré locos nana querida!
-Usted es hermosa mi niña, con o sin igual los va enamorar a todos...-
-Si...y pensar que mi futuro esposo esta en la sala -suspira emocionada, Priscilla desde niña ha soñado en casarse, tener su hogar y sus hijos pero sobre todo enamorarse apasionadamente como las damiselas de los cuentos de hadas, un príncipe o un hombre tan guapo, poderoso y gentil como su padre- Ahora si, viene el vestido...

En la sala la madre se paseaba con sus amigas observando cada caballero presente, les daba sus puntos dependiendo de su estatus, porte, y cuando le gustaba solicitaba información más detallada

-Ese caballero es muy apuesto y joven
-Es el heredero de los Andrews- dijo la Sra. Whitman
-¡Un Andrews! Mi esposo me comento que la familia Andlay es muy prestigiosa
-Si, sin mencionar que poseen muchas empresas y mansiones en todo el país inclusive en el extranjero
-En estos momento el hijo empezó a trabajar a lado del Sr. Andrews, escuche que su padre esta muy satisfecho con su desenvolvimiento en la empresa -continuo la Sra Rice esposa del Sr. Rice.
-Y la joven que lo acompaña ¿quien es?
-Es su hermana mayor la Srta Elroy, últimamente el joven Andrews viene con ella en las fiestas y reuniones, el motivo es porque la hermana esta en edad casadera.
-Pero al venir con la hermana casadera esta indicando que no esta disponible en casarse en estos momentos- dijo la madre algo decepcionada
-Correcto, la familia esta interesada por ahora unir en matrimonio a la Srta Andrews y los hombres en hacer negocios, sin embargo, al venir a la fiesta abre la posibilidad de que el joven esta interesado en conocer a su hija, siempre rechaza invitaciones de este tipo
-¡Oh estoy complacida! Si me disculpan debo retirarme un momento- y se va en busca de su esposo para verificar y planificar una posible y futura unión con los Andrews-




Priscilla se azoraba las mejillas frente al espejo, la nana había bajado para avisarle a su padre que la niña ya estaba lista para bajar a la fiesta, el corazón le latía a mil por hora, hace rato se sentía segura pero ahora que iba a estar frente a todos le entro miedo escénico y le dio más cuando el padre subió, le dio instrucciones sobre una persona que ella ni conocía pero tenia que encantar como diese lugar.

-Diez, nueve, ocho, siete,- enumeraba en su cabeza en cada paso que daba- seis, cinco, cuatro, - faltaba poco para ser el centro de todas las miradas- tres dos, uno y- suspira profundo- cero- los invitados miraban a lo alto de la escalera a la joven de incalculable belleza, con un vestido color rosa perlado, delicados mechones anaranjado rojizo ondulados bailaban a un lado de su angelical rostro, sus ojos brillaban, sus labios rojos carnosos virgen sonreían mientras bajaba en brazos de su padre risueño, un padre que estaba orgulloso de presentar a su hermosa hija menor, los caballeros comenzaron azotarse los bigotes, los jóvenes se arreglaban la corbata y el cabello, las chicas ya trataban de buscarle un defecto físico a la nueva chica casadera de la sociedad.

-Muy buenas noches damas y caballeros presentes, es un placer contar con su presencia en esta fiesta y compartir el honor de presentarles a mi hermosa hija menor Priscilla Andersen -todos aplauden- esta noche esta cumpliendo 15 años, una edad maravillosa para cualquier joven, una edad suficiente para desenvolverse en el mundo y una edad adecuada para ser una ejemplar esposa.- ahora los caballeros sonríen y murmuran entre ellos- espero con muchas ansias que este año este lleno de felicidad y amor para mi querida hija -besa su mano- Ahora Srta Andersen le gustaría deleitarnos con algunas palabras- ella asiente-

-¡Buenas Noches a todos los presentes!- saluda con voz suave y algo nerviosa- Estoy feliz de compartir esta noche con ustedes, esta es una noche muy importante para cualquier joven, de mi parte espero bailar mucho, hacer nuevas amistades y quien quita me enamore de un caballero- el padre abre los ojos de la sorpresa por las ultimas palabras ozadas de su hija y sonríe para calmar los murmullos que ya empezaban a escuchar, Priscilla no se percato de nada y continuo hablando con más naturalidad, cuando termino de dar el discurso todos la aplaudieron afanosos su encanto logro causar buena impresión, su padre suspira aliviado la parte más difícil había pasado lo demás seria pan comido-

-Bien es hora de entrar al gran salón, supongo que los jóvenes presentes desean bailar, no lo haremos esperar más- y se abre las puertas del gran salón, el padre y la hija bajan, Priscilla camina con mucha gracia y saludaba con tanta delicadeza, los caballeros presentes no pudieron evitar alabar el desenvolvimiento de la dama-

Paso los minutos y todos se encontraban dentro del gran salón, el Sr Andersen y la Srta Andersen abrieron el baile para permitir que los invitados comenzaran a bailar, el padre y la hija bailaron una sola pieza porque al terminar se la llevo para presentarla más personalmente a los caballeros solteros de alto prestigio. Priscilla se ruborizaba cada vez que conocía un nuevo caballero, algunos les pareció atractivos, otros demasiado mayores, unos muy grotescos, y así se la pasaba clasificando hasta que llegó al galán que le paralizo el corazón, segundos antes su madre y su padre la habían aconsejado un supremo esmero en el siguiente prospecto.

-Encantado de conocer personalmente al Sr. William Andrews hijo y a la Srta Andrews
-También es un honor conocer a tan distinguido caballero,
-Gracias por aceptar la invitación, espero no haber causado molestia
-En lo absoluto, a mi padre le doy mucho gusto recibir la invitación solo lamento no poder asistir, tenia otros asuntos pendientes,
-Entiendo el Sr. Andrews es un hombre ocupado, sin embargo, para mi es un honor que sus hijos vinieran
-Gracias- respondieron los hermanos, Priscilla estaba en silencio observando al joven caballero de 21 años, cabellos rubios, ojos verdes vivaces, serios y seguros, sonrisa hermosa, de buen porte y ejemplar elegancia, cada vez que pronunciaba palabras los pocos vellos del cuerpo se le erizaban, su voz tenia un tono grave y profundo-
-Bien Sr y Srta Andrews les presento a mi hija Priscilla
-Es un placer conocerla Srta Andersen- le besa la mano- espero no sonar atrevido pero usted realmente es muy hermosa.- y el corazón de Priscilla se disparo, el leve rubor que tenia en sus mejillas se elevo tanto que el joven no pudo evitar darse cuenta, ahora lucia más encantadora él sonrió triunfante.
-Muchas gracias por el cumplido Sr Andrews
-Le presento a mi hermana, Elroy Andrews-
-Mucho gusto Srta Andrews gracias por venir esta noche
-Es un honor Srta Andersen, la fiesta esta maravillosa, -responde Elroy
-Gracias me alegra que la este pasando bien- En eso empieza ha sonar la pieza favorita de Priscilla, no puede evitar disimular el entusiasmo de querer bailar- ¡oh si es vals de los cisne! Adoro esa pieza
-¡Es cierto! Es tu vals favorito
-También es el mio- argumenta Elroy contagiada por el entusiasmo de Priscilla y su padre
-Gusta bailar conmigo esta pieza Srta Andrews si el Sr. Andrews lo permite
-Pero la Señorita...
-Por supuesto que puede bailar con mi hermana Sr. Andersen
-Gracias
-Pero William y la s...
-Tranquila Elroy querida, bailare esta pieza con la señorita si gusta y con permiso de su padre-ella abre los ojos asombrada por la inesperada invitación, los nervios están a flor de piel, si su padre acepta seria su primer baile con un invitado, con un caballero soltero y muy apuesto.
-No tengo problemas si el caballero desea bailar con mi hija -William sonríe y ofrece su mano,
-Señorita -Priscilla da su mano y él la toma con elegante maestría, se nota que no es su primer baile ni su primera pareja, ella siente que debe dar lo mejor, necesita impresionar al joven para complacer a sus padres y así misma
- Espero que no se note pero es la primera vez que bailo en publico con un caballero que no es mi padre..
-Puedes estar tranquila, te guiare en cada momento

William C. resulto ser un ejemplar bailarín, sus pies eran tan ligeros que Priscilla creía flotar, la madre y todos los invitados miraban a la joven pareja, los comentarios entre las damas no se hicieron esperar, la madre no podía estar más feliz, su hija bailaba con el mejor pretendiente de la noche.

-Hacen muy buena pareja
-¡Te felicito amiga querida! Has logrado lo que otras madres no ha podido realizar...hacer que el heredero de los Andrews baile de primero con una dama casadera ¡Que suerte!- dijo con envidia la Sra Fontier
-No es suerte, mi hija goza de una gran belleza y un increíble encanto, puede conseguir cualquier pretendiente que desee, espero que mañana asista al picnic...
-¿Lo han invitado al evento de mañana?
-Aun no pero mi esposo así lo desea

El vals aun sonaba tan alegre, un centenar de pareja yacían en la pista bailando e intercambiándose de pareja, Priscilla bailaba risueña con un caballero desconocido, era el ultimo cambio para volver de nuevo a los brazos de William, diversos alagos acepto en esos minutos de baile pero ninguno lo acepto tan afanoso como los de joven rubio, si querer ya le gustaba con intensidad porque al regresar a las alas de él una corriente eléctrica envolvió su cuerpo.

-Desearía bailar con él por el resto de mi vida -pensó al ver su sonrisa más de cerca.



Termino el vals y otra pieza comenzó a sonar, sin darse cuenta otro caballero le solicito permiso a William para bailar con la joven, él la cedió galante y apenas Priscilla se separo de aquella manos suaves ya lo extrañaba demasiado, la tristeza se apodero de su corazón pero igual mostró su mejor cara a su nueva pareja, esa noche no podía estar acongojada, era su fiesta y debía ser la chica más feliz. A las horas el momento de bailar había finalizado, todos estaban en el gran comedor disfrutando la exquisita cena, reían, charlaban con sus vecinos, Priscilla contaba algunas anécdotas de sus viajes al extranjero en especial París, el país que goza de la alta cultura y moda, él galán de lado la escuchaba embobado y una que otra complementaba algo del tema, mientras William a muchas sillas de distancia de la niña maravillaba a la madre con su refinada educación y encanto, la Sra Andersen con lo que sucedía ya estaba imaginado a su hija casándose con ese caballero en todo lo alto y Elroy cumplía con su papel de inspirar, relacionar y crear una futura amistad con la familia anfitriona para beneficio futuros. Después de tantas charlas y comedera trajeron la torta de la cumpleañera, encendieron sus 15 velas, cantaron la canción, los ojos de Priscilla ardían de felicidad, pidió un deseo, soplo las velas y partieron la torta.

La fiesta continuaba era turno de la entrega de los regalos, muy contenta y coqueta se sienta en el hermoso sofá para recibir de uno en uno los regalos, las damas fueron las primeras en hacerlo, estaban más confiadas aparte que ningún regalo de sus partes serian comprometedores, seguido los hombres mayores con galantería entregaban en sus manos flamantes cajas bien envueltas, algunas veces Priscilla se sonrojaba cuando la adulaban demasiado, los más jóvenes no fueron tan osados como los mayores, la falta de experiencia en cortejar a una dama casadera los dejaban muy atrás, al finalizar la entrega la cumpleañera quedo un poco decepcionada, el regalo que tanto esperaba recibir fue entregado en manos de la hermana a nombre de los dos e incluso de parte del patriarca de dicha familia, a ella no le importaba lo que fuese lo que deseaba era tener otro contacto con William pero así fueron las cosas, él estaba más interesado en su padre y en otros invitados. Cuando ya se retiraban de la fiesta a sus aposento sucedió el esperado y corto contacto

-Hemos pasado una noche maravillosa, estoy seguro que toda la semana hablaran de la fiesta y sus increíbles anfitriones sobre todo de la hermosa cumpleañera
-Muchas gracias, esperemos que así sea, también espero que puedan asistir al picnic de mañana
-Estaremos muy contento de asistir-
-¡Excelente!- Priscilla al escuchar que William asistiría al picnic su corazón se lleno de esperanzas, tal vez habría una oportunidad de acercarsele
-Buenas Noches Sr Andersen y Sra...Srta -la mira fijo unos breves segundos, aquellos ojos la abruman no puede evitar bajar la mirada avergonzada- ha sido todo un honor conocerla, espero no importunarla con tantos cumplidos pero creame si confieso que usted es una de las damas más bellas que he conocido.
-Gra...cias...también pienso lo mismo sobre usted -los presente se quedaron paralizados al oír semejantes palabras, los padres no podían creer la falta de su hija, William quedo asombrado por el cumplido de Priscilla, era la primera vez que una dama tan joven e inocente le propinara esos cumplidos, una cosa era que un hombre lo dijera y otra que fuese escuchado de una dama, ese comportamiento hacia quedar mal a cualquier dama pero para él resulto gracioso y genuino
-¡Hija!- le regaña su madre avergonzada- disculpe Sr. Andrews...
-¡Oh lo siento! No debí decir eso...
-No se preocupe, mucha gracias- responde algo divertido- realmente tienen una hija muy encantadora- y se inclina señal para marchase regalando una corta y verdadera sonrisa
-Buenas Noches- se despide Elroy
-Si gracias, Buenas noches- y observan preocupados como se marchan la joven pareja de hermanos pero no tuvieron el chance de verlos subir el coche otros invitados se tenían que despedir. Priscilla parecía haberse ido con William, sus ojos siguieron su estampa hasta que subió el carruaje apenas pronunciaba palabras de despida a los invitados.

-¡Que osada! No seria bueno para nuestra familia una dama con ese tipo de comportamiento, prefiero que solo nos relacionemos con ellos en materia de negocios...
-No lo dijo con mala intención, a mi me pareció gracioso
-No fue nada gracioso... ¡Esto es serio!- William se burla y no responde- Una dama que diga ese tipo de cosas no es para reírse
-¡Esta bien Elroy! Como digas...
-¡Como detesto cuando haces eso! Le comentare esto a nuestro padre..
-Elroy querida te puedo asegurar que es improbable que mi padre decline una posible unión matrimonial para firma y cerrar un negocio porque la chica dijo algo impropio...este hombre tiene la llave para ampliar nuestro emporio
-Pero William
- Te recuerdo que fuimos enviado para preparar el terreno sin importar nada, así que te pido que no arruines una orden de nuestro padre por una tontería- le dice severo, Elroy se siente ofendida y voltea la cara en dirección a la ventana- ¿me escuchaste?
-Si...
-¡Muy bien!- y ambos se quedan en silencio

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Bueno chicas ahi el primer capitulo ;) espero que les guste y comente mucho. cualquier sugerencia y tomates las acepto.

sobrela musica "banda sonora" hahaha esta el vals de la pieza El lago de los cisnes, y pues no voy a negar que se me vino a la cabeza esa pieza porque me encanta la pelicula Ana Karenina y pues dije porque no poner ese vals en el primer baila ademas es un vals utilizado en las fiestas de los quince años,hahaha y me encanto esa escena de la pelicula q puse un poquito aqui ;)
aqui el link http://www.youtube.com/watch?v=EGlS_x-mhh4&feature=related

Nota: los dibujos no los dibuje yo, sn imagenes ya hechas de un artbook y anime solo utilice una tecnica de lapiz de un programa, lo pongo para darle vida y una apreciacion de como me los imagino, ya quisiera dibujar relindo si alguna se ofrece a dibujar una escena seria maravilloso

Publicare los capitulos MARTES, JUEVES y SABADO

besos y nos vemos el sabado con el 2do capitulo.